Ojalá tengas tiempo suficiente para reflexionar este diciembre. Sabemos que no todos tienen esa suerte, porque buena parte de la economía entra ahorita en sobremarcha: las tiendas detallistas, los restaurantes, los fabricantes de artículos de consumo, las mensajerías, todo tipo de transporte, la industria turística entera y un largo etcétera.
Pero si tienes oportunidad de sentarte un rato frente a un arbolito de Navidad, un poco hipnotizado por las luces que se prenden y apagan, considera en qué avanzaste este año. ¿En tu trabajo, en lo que sabes, en lo que has visto, en lo que has producido, en lo que has escrito, en lo que has compartido con amigos?
Acá, sentado con un cafecito, pienso que en materia de economía circular avanzamos muy poco este 2024. Por comparar, podemos hablar de 2021, cuando se publicó la Ley General de Economía Circular, o en 2023, cuando la CDMX publicó su propia ley a nivel local. Sin embargo, hemos visto en estos años avanzar más el prohibicionismo que la Economía Circular, en donde parece más fácil prohibir los plásticos “de un solo uso” que completar el circulo del reciclado de materiales.
Ahora bien, el gobierno de la CDMX dijo en enero pasado que ya había superado su objetivo de reducción de gases de efecto invernadero, mismo que había planteado en su Programa Ambiental de Cambio Climático 2019-2024 (PACC). Según manifestó en ese momento, habría logrado dejar de emitir más de 2.26 millones de toneladas de CO2 equivalente, en comparación con 2016.
Ello lo habría logrado a través de la mejora del transporte público, la transición hacia energías limpias, el aumento de vegetación, la mejora y recuperación de bosques y tierras agrícolas en el Suelo de Conservación, y la mejora en el espacio público y la calidad del aire. Ahora bien, se supone que para este año tendría que haber reducido en 50% el volumen de residuos que llega a rellenos sanitarios. En 2023 reportó una baja de 25%, al pasar de 8,000 a 6,000 toneladas, así que esa meta se ve difícil, pero ya nos informarán.
Sin embargo, la CDMX llevaba, hasta principios de diciembre, un total de 24 días de Contingencia Ambiental en 2024 (¡casi un mes!) y 14 con restricciones vehiculares. Esta ciudad parece que se propone impulsar la electromovilidad a puro estímulo negativo, porque de un plumazo eliminó su sistema de verificación cero, uno y dos y dejó a todo mundo sin circular sin importar su calcomanía.
Sin embargo, de acuerdo con el Índice de Desempeño Frente al Cambio Climático 2023-2024 (CCPI), que mide a 64 países, México perdió siete lugares en comparación con 2019, y uno más en el 2024-2025, para ocupar el 39° lugar. Esto debido a que se le considera de nivel “medio” en emisiones de gases, “muy bajo” en energías renovables y “alto” en uso de energía, así como un nivel “bajo” en política climática. México parece haber avanzado en el uso de energía solar en 2024, y podría haber perdido capacidad eólica por la falta de inversión ocasionada por los cambios legales al sector eléctrico.
La meta para 2024 era que 35% de la energía en México fuera generada por fuentes renovables, para 2023, íbamos en 28% de acuerdo con la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). Recientemente la presidenta Claudia Sheinbaum elevó la meta para 2030 a 45%.
En cuanto a la industria del reciclaje, todo depende del punto de vista. México ha logrado estabilizar la economía circular en materia de PET, con una recuperación de 63%, de acuerdo con Ecoce. La meta para 2030 es de 80%.
Sin embargo, no se ha logrado formar una cadena igual en otros plásticos. Como siempre decimos, no existen materiales de un solo uso; sólo hay una falta de sistemas de aprovechamiento eficientes de para el tratamiento de residuos valorizables, vía un proceso efectivo de economía circular.
Para qué hablamos de los sistemas de recolección sanitaria, que en muchas ciudades del país siguen estando muy atrás de su ideal, por decirlo así. En México, la pepena sigue encargándose de buena parte del reciclaje, muchas toneladas, debido a ello, hay que olvidarnos de normas como la trazabilidad o estándares de calidad en el manejo de estos materiales.
Así que hemos avanzado de forma incierta, dos pasitos para adelante y uno para atrás en materia de economía circular, cuidado del medio ambiente y acciones contra el cambio climático. Hay logros, sin duda, y algunos planes que se cumplen, pero a nivel nacional, el caos sigue apareciendo aquí y allá. Pero viene un nuevo año, ya pronto. No olvides reciclar todos los materiales de empaque de tus regalos. Y ahora te propongo pensar temas más amables como las mejores películas del año.
¡Los mejores deseos!
